Taberna La Elisa l Restaurante comida Española Madrid

Taberna La Elisa l Restaurante comida Española Madrid

Si buscas un buen plan en Madrid, La Elisa es lo tuyo. Esta taberna auténtica en la Calle Santa María, 42 es el nuevo proyecto del equipo de TriCiclo, y te trae lo mejor de la cocina castellana con un toque moderno. Con su barra de madera, azulejos tradicionales y un ambiente acogedor, aquí todo está cuidado al detalle para que disfrutes de sabores de toda la vida. Valorada con 4 estrellas en el Restaurant Guru, no te extrañará que cada plato te haga sentir como en casa. Así que ya sabes, si andas por el Barrio de las Letras, ¡pásate y déjate sorprender!

Taberna La Elisa l Restaurante comida Española Madrid

Restaurante de cocina española
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.481 Reseñas
Dirección: Calle de Sta. María, 42, Centro, 28014 Madrid
Teléfono: 914 21 64 09

Horarios Taberna La Elisa l Restaurante comida Española Madrid

DíaHora
lunes13:00–23:30
martes13:00–23:30
miércoles13:00–23:30
jueves13:00–23:30
viernes13:00–23:30
sábado13:00–23:30
domingo13:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Taberna La Elisa l Restaurante comida Española Madrid

Dónde se ubica La Elisa en Madrid

¡Oye, escucha! Si alguna vez andas por Madrid y te apetece un buen plato de comida española, tienes que pasarte por Taberna La Elisa. Este sitio está en la Calle de Sta. María, 42, en pleno centro de la ciudad. La vibra es genial: con un poco de flamenco y bulerías sonando de fondo, el lugar se llena de ambiente. La atención es al pelo; los camareros son super cercanos y te atienden enseguida. Te cuento que, de obsequio, nos trajeron un platito de torreznos que estaban brutales. No puedes perderte la ensaladilla y la oreja, ¡están de lujo! Y lo mejor, puedes comer por entre 10 y 20 € por persona. Si estás en un grupo de 3 o 4, ¡mejor aún!

Pero, no todo es perfecto. He oído de otros que, aunque el sitio tiene buena fama, tuvieron una mala experiencia. Algunos dicen que la comida parece que la preparan con prisa, y que les sirvieron un aperitivo de champiñón guisado frío y unas ensaladillas aguadas. Lo mejor es que no sólo se quejaron de la comida, sino que también notaron que el servicio dejaba mucho que desear. ¿Para qué ir si hay sitios en la zona que son más top?

Y aunque puede que encuentres gente muy satisfecha, otros se sintieron atrapados en una experiencia más turística que auténtica. Si pides un menú del día, te avisan que no puedes compartir ni pedir platos extra. Se quedaron con hambre, y eso no mola nada.

Entonces, si me preguntas, Taberna La Elisa es un sitio que tiene su rollo y puede que valga la pena visitarlo, pero ve con la mente abierta. Ah, y no olvides que está en el Centro de Madrid. ¡Disfruta de la comida y del ambiente!

Qué tipo de cocina ofrece La Elisa

Y hablando de La Elisa, este lugar se lleva mis 5 estrellas con solo mencionarlo. Si te gusta picotear, tienes que lanzarte a sus tapas y su menú, porque todo lo que he probado ha sido riquísimo. De verdad, no pueden dejar de probar el arroz con leche; ¡es una delicia! Y el personal, ni se diga, son súper amables y atentos. El precio por persona, con unos 10-20 €, es un chollo, y lo mejor, sin espera. ¡Una joya!

Esta taberna tiene ese rollo madrileño que te lleva directo a otra época. La primera vez que fui, llegamos sin reserva y aún así, nos hicieron un hueco en la barra. Ahí me dieron una buena sorpresa con la comida, porque no es solo tapas tradicionales. Lo que me flipó fueron las mollejas con un toque de limón, y la oreja de cerdo crujiente en salsa estaba de otro nivel. Ah, y los morros me dejaron con ganas de más. Con un poco de flamenco de fondo, el ambiente estaba de lujo. Ojo, que es difícil ir sin reservar, así que mejor llamen antes si no quieren quedarse fuera. Rango de precio, entre 20-30 € por persona.

Si estás buscando esa taberna cañí, aquí la tienes. El ambiente castizo y la carta madrileña son un must. Las croquetas, los tigres y las gambas al ajillo están muy buenas, aunque las gambas estaban un poco frías para mi gusto. Sin embargo, el servicio fue rápido y amable, lo cual siempre suma. Otra vez, el rango de 20-30 € por persona sigue siendo bastante razonable.

De verdad que al salir de La Elisa, la experiencia fue completa e inolvidable. Kevin, el camarero que nos atendió, estaba en su papel; no podía ser más simpático. Para ponerle la guinda, la música que sonaba era un mix de flamenco muy animado. Ahora, un pequeño pero: 4'5 € por un tinto de verano me pareció un poco excesivo, y más si me hablas de los precios de Madrid. Pero en fin, se compensa con todo lo demás. En resumen, si andas por Madrid y quieres disfrutar de unas buenas tapas y bebida, La Elisa es una parada obligatoria.

Entonces, ¿qué tipo de cocina ofrece La Elisa? Pues es cocina española, pero con un toque especial, donde reinventan los clásicos y ofrecen sabores que te sorprenden. ¡Así que no te lo pienses mucho y ve a probar!

Quiénes son los creadores de La Elisa

Mira, La Elisa en Madrid tiene su propio rollo, pero hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, hay quienes dicen que comer allí es un poco a ver qué pasa, como esa vez que probaron las patatas bravas cargadas de picante. O sea, donde debería haber un toquecito de mayonesa o alioli, solo estaba fuego en vez de sabor. Y eso no es lo que buscas cuando quieres unas bravas por 11€. Al final, esa mezcla resultó en un plan un poco decepcionante para algunos, aunque la comida en general no era un desastre total.

Luego, hay quien no se queja tanto y habla de un lugar bonito y pintoresco, lo que es cierto. Si te gusta el rollo turístico de Madrid, aquí se puede disfrutar un vermut de la casa que está de lujo, y también una ensaladilla rusa que hace palmas. La barra está genial para esos momentos en los que no tienes reserva, aunque a veces el servicio está a mil por hora, y es que el personal parece que corre para atenderte, ¡una locura!

También hay que mencionar que algunos se fueron encantados, como si hubiesen encontrado el paraíso gastronómico. Dicen que el equipo es amable, que el ambiente está de buen rollo, y que si pides el menú del día, por la calidad-precio, querrás repetir. Pero cuidado, el servicio puede ser un poco caótico, como cuando los camareros no saben si vienen o van. Al final, te dejan medio perdido con la cuenta y con un datáfono que no funciona. Pero bueno, la comida suele salvar el día.

Y hablando de quiénes son los creadores de La Elisa, son del grupo Triciclo. Ellos ya tienen buena fama en el mundo de la hostelería, así que no es de extrañar que la comida esté bastante bien. Pero entre el buen comer y el servicio a veces desconectado, es como una montaña rusa gastronómica. Sin duda, es un lugar con potencial, pero hay que ir con la mentalidad de que a veces se pueden encontrar altibajos en la experiencia.

Qué elementos destacan en la decoración de La Elisa

Ya sabes, si vas a La Elisa, prepárate para una experiencia que tiene su miga. Entro al local y, ¡vaya sorpresa! Un camarero joven con gafas me echa la bronca por sentarme en la barra sin pedir permiso. ¿En serio? Después de un rato, decidimos pedir algo de picar, pero la espera se hace eterna; más de 30 minutos. El pepito es un desastre, con el pan blando y la carne seca. El dado de bacalao está muy bueno, eso sí, pero te quitan las ganas de comer después de esperar tanto. Y la gilda, mejor no hablar, esperaba más “sabor” para lo que es. Ah, y el postre; ¡otros 25 minutos ! El camarero, mientras tanto, atiborrándose de gominolas y hablando con su colega. Un espectáculo gratuito, al menos.

Pero no todo es tan malo, ¿vale? Si estás buscando un lugar donde devorar unas tapas deliciosas, La Elisa está bien situada si andas de turisteo. Los dados de bacalao y las tostadas de cecina son una locura. Un sábado con reserva y, la verdad, todo de diez: el personal amable, el ambiente chido y sobre todo, la comida impresionante. Las croquetas y los torreznos merecen una ovación. Eso sí, las patatas bravas me molan más grandes, pero estaban ricas. La torrija y la tarta de queso no decepcionan, aunque tendría que haber estado más buena.

Ahora, si buscas un sitio con carácter, La Elisa tiene un toque castizo inigualable. La decoración tiene su encanto, con un aire muy auténtico, con el bar y el comedor a la vista. Ideal para disfrutar de un buen vermut y una tapa rica por solo 3 euros. El ambiente es acogedor y el servicio, siempre cercano. Así que ya sabes, merezca la pena pasar por allí, ¡mi recomendación está hecha!

Cómo describirían el ambiente de La Elisa

Y bueno, pasando a lo bueno, la Taberna La Elisa en Madrid es una joyita que no te puedes perder. Fuimos un grupo de seis y nos metieron en un reservado que estaba genial, una experiencia bastante chula, la verdad. Todo lo que pedimos estaba muy bueno: el champiñón relleno, las patatas bravas con alioli y esa torrija con helado que me dejó flipando. El servicio fue súper eficiente, siempre atentos y eso que éramos un jaleo. Solo una pega: el ruido. Si te gusta charlar, puede que te cueste un poco escuchar a tu compi. Pero ¡ni de coña eso nos va a detener! Volvemos seguro, es un sitio para repetir.

Y no puedo dejar de mencionar lo encantadores que fueron los camareros. Me cuidaron las intolerancias al milímetro, preguntándole al chef lo que podía comer y lo que no. Amables y pendientes de cualquier detalle. En cuanto a la comida, 100% de mercado, con buen producto y buena elaboración. Aunque la única pega es que no sirven café al final, lo cual es un poco raro en un restaurante español, pero vale, no se puede tener todo.

Ahora, en la otra cara de la moneda, hay quienes han tenido experiencias bien tristes. Hay críticas de gente que se fue decepcionada por el servicio. Hay una historia de una embarazada que se sintió muy mal tratada, risas a su expense, comida tardando una eternidad y hasta un trato burlón. Menú del día pobre y una espera que parece interminable. La verdad es que una taberna tan bonita debería tener un mejor servicio, así que es un aviso para navegantes, para que si decides ir, quizás lo hagas en un horario más tranquilo.

Y hablando del ambiente de La Elisa, es un lugar que tiene mucha personalidad. Aunque el ruido a veces es un poco agobiante, su encanto está en la decoración y la vibra que ofrece. Te sientes en un auténtico rincón español, con ese estilo clásico y el bullicio de la gente comiendo y disfrutando. Así que, si buscas una experiencia auténtica, aquí la tienes. No te sorprendas si te encuentras con un melón en la mesa, hay ambiente a raudales.

Cuál es la calificación que ha recibido La Elisa en el Restaurant Guru

Vamos al grano, gente. Si te pasas por la Taberna La Elisa en la Calle de Sta. María, 42, tienes que probar los torreznos. Eso sí, un par de críticas por ahí dicen que algunas veces llegan aceitosos, pero cuando están bien hechos, son un espectáculo. Lo que realmente destaca es el ambiente. Es un lugar con esa esencia madrileña que te hace sentir como en casa. La atención del camarero es sobresaliente, ¡da gusto estar ahí!

Hablando de precios, no te asustes: con unos 20-30 € por persona, comes de lujo. Puedes empezar con unas tapas de aceitunas o unas raciones de matri­monio, que son anchoas y bocartes, ¡la bomba! Ah, y si eres goloso, no te olvides de pedir el arroz con leche; es un detallazo que te regalan y está de vicio.

Por otro lado, no todo es color de rosa. Hay quienes se han quejado de que las raciones son más pequeñas de lo que deberían, y sí, es verdad que hay platos como los callos que no valen esos 19 euros de la tapa, pero, hey, hay que darle un vistazo a lo que brilla, ¿no?

En resumen, La Elisa es un clásico que te ofrece una experiencia súper madrileña. La comida es buena, el servicio es casi familiar y, aunque el ambiente puede tener sus altibajos, realmente vale la pena darse un paseo por ahí. Por si acaso estás pensando en calificaciones, en el Restaurant Guru se lleva una buena nota, añadiendo un plus a su reputación: un 4.1, lo cual no está nada mal. Ah, y tú, ¡hazme caso y ve a probarlo!

Por qué se considera a La Elisa una taberna auténtica

Te cuento, si te pasas por La Elisa, no te vas a arrepentir. Este sitio es pura historia de Madrid, con un ambiente clásico que te hace sentir como si hubieras viajado en el tiempo. Abrió sus puertas en 1907 y aún conserva ese toque tradicional que muchos lugares han perdido. La decoración es espectacular, con azulejos brillantes, columnas y arcos que separan los espacios, ¡es una joya! Y el trato, ni se diga, el servicio es super amable.

La comida… ¡madre mía! Si quieres empezar con algo que te haga la boca agua, no puedes dejar de probar el champiñón relleno y las gambas al ajillo. Te lo digo en serio, esos platos son lo mejor. Después, si buscas algo más, pídete la oreja con mojo; es una mezcla perfecta, frita justo como debe ser. Y la ensaladilla rusa aquí tiene un sabor que no se parece a ninguna otra. ¡De lujo! Aparte, de tapa siempre te ponen unas patatas alioli que son un básico.

Y lo mejor de todo, es que no tienes que dejarte un pastón; comes por 10-30 € por persona dependiendo de lo que te antoje. La Elisa es perfecta, ya sea para una cena tranquila o para picar algo con tus colegas. ¡Ah!, y no te olvides de acompañar tu comida con una buena Mahou, que estamos en Madrid, ¿no?

Ahora, ¿por qué se considera a La Elisa una taberna auténtica? Pues porque combina todo lo que buscas en un buen sitio: comida deliciosa, tradición que se respira en cada rincón, y un servicio que te hace sentir como en casa. Es un lugar que ha sabido mantener su esencia mientras ofrece lo mejor de la gastronomía española a precios razonables. Sin duda, un must en el centro de Madrid.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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