
Si buscas un buen sitio para comer en Madrid, La Primera en Gran Vía, 1 es el plan. Este restaurante cántabro ya tiene más de 45 años de experiencia y un equipo dinámico que se esfuerza a diario para que cada momento sea especial, con esa esencia de mesa bien puesta y rodeada de amigos. Aquí lo que importa es el sabor auténtico, así que olvídate de la creatividad loca, lo que encontrarás son platos tradicionales con toque moderno, todo con el mejor producto y mucho cariño. Con una puntuación de 4.5 sobre 5 y un ambiente acogedor que invita a disfrutar, este es el lugar perfecto para saborear lo mejor de Cantabria en pleno corazón de Madrid. ¡No te lo pierdas!
La Primera
Horarios La Primera
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–1:00 |
| sábado | 9:30–1:00 |
| domingo | 9:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Primera
Dónde se encuentra el restaurante La Primera
Tienes que pegarte una escapada a La Primera en Madrid, tío, que esto es pura delicia. Estuve cenando allí con mi chica y desde que cruzas la puerta, el lugar te envuelve en un ambiente cálido y acogedor. La música suave hace que todo sea aún más especial, en serio. Las fotos que ves en la web no le hacen justicia, así que mejor ve y vive la experiencia tú mismo.
Nosotros llegamos un poco antes, pero no hubo drama. Nos dejaron tomar algo en la barra y eso está de lujo. Y el personal, ¡qué pedazo de atención! Super amables y siempre pendientes, hasta se acordaron de ponerle una vela al postre de cumpleaños de mi chico. ¡Fue un momento precioso!
Y la comida… ¡madre del amor hermoso! La tortilla de patata que sirven es de las mejores que he probado en Madrid. Si eres fanático de este plato, no te la puedes perder. El pastel de queso, para untar, es como la guinda del pastel. Y la lasaña, ¡madre mía!, se nota que la carne la cocinaron a fuego lento con cariño. Todo estaba espectacular, sin duda una experiencia que recordaré con muchísimo cariño. ¡Totalmente repetible!
Ahora, si buscas un lugar donde disfrutar de un buen pincho de tortilla, este es tu sitio, aunque me sorprendió que no lo mencionaran en la carta. La pluma ibérica estaba rica pero la salsa no me convenció del todo. La verdad, creo que es perfecto para un pincho en la barra antes que para una cena formal. En fin, que si quieres un sitio para relajarte y comer bien, La Primera es el lugar. Y no te olvides, que está en Gran Vía 1, en el centro de Madrid, 28013. ¡No te arrepentirás! ️✨
Cuánto tiempo lleva La Primera operando en Madrid
Hablando de La Primera, te tengo que decir que es un restaurante espectacular en la Gran Vía. Nos sorprendió desde el principio, porque a pesar de no tener reserva, nos hicieron un hueco sin problema. El trato fue de 5 estrellas desde que llegamos. Comenzamos con la tortilla de patatas que, de verdad, podría estar en el ranking de las mejores de Madrid. Junto a eso, unas rabas cántabras y un tartar de salmón y aguacate que estaban de miedo, y no te olvides del bonito con alga nori. La salsa de mantequilla y soja que venía con eso fue un golazo.
Nosotros fuimos a desayunar y todo estuvo en su punto, desde la comida hasta el ambiente, que se sentía elegante y relajado. Con el café, nos pusieron un poco de fruta fresca, y eso siempre suma. Al final, está claro que la calidad se paga, así que los precios andaban entre 1-10 € por desayuno, pero tampoco te rompen el bolsillo para una comida más fuerte; alrededor de 50-60 € por persona. El servicio fue muy bueno, aunque al principio el camarero estaba un poco despistado, pero luego todo fluyó, así que sin esperas y todo al momento.
Esa noche, la experiencia fue aún mejor. Probamos el pincho de tortilla que teníamos reservado y, honestamente, puede ser de las mejores tortillas que he probado en mi vida. Las patatas rellenas de estofado de rabo de toro eran pura magia, y la pluma ibérica también se lleva la medalla de oro. Solo el tartar de aguacate y salmón ahumado fue lo menos destacable del menú, pero luego llegó la tarta de queso para arreglarlo todo. Todo con un personal que estaba pendiente de nosotros y que mostró un gran servicio.
Por si no lo sabías, La Primera ha estado operando en Madrid unos cuantos años ya, así que si no has pasado por allí, date prisa. Este sitio se está ganando un lugar en el top 5 de lugares donde probar un buen pincho de tortilla y una tarta de queso. Es un lugar donde el ambiente es agradable y te puedes sentar a comer en mesa o en barra, lo que prefieras. ¡Aprovecha!
Qué tipo de cocina ofrece La Primera
Si estás buscando un restaurante que te deje con la boca abierta, La Primera en Gran Vía es el sitio. De verdad, este lugar merece un 5 estrellas en toda regla. Todo lo que probamos fue un espectáculo y honestamente, lo repetiremos cada vez que estemos en Madrid. La comida es pura magia, desde la ensaladilla rusa hasta la tarta de queso que es un homenaje al buen gusto. Y no nos olvidemos de esos buñuelos de bacalao que son una maravilla.
La última vez que volvimos, ¡literalmente lloramos de lo rica que estaba la comida! El servicio es impecable, el ambiente es acogedor y el ruido es bajo, ideal para charlar sin problemas. Es que no tengo palabras para describir lo bien que se come aquí. Si hay algo que no puedes dejar de pedir, es el pincho de tortilla y la tarta de queso de Cañadío, porque, en serio, son lo mejor de lo mejor. Un planazo de cena que no fallará.
No me voy a engañar, he estado en otros sitios, pero La Primera se ha ganado un lugar especial en mi corazón. Si eres de los que disfrutan de una buena tortilla con una textura ideal, aquí lo clavan. Es un gustazo y siempre tienen opciones interesantes. Aunque, ojo, el servicio a veces puede ser un poco frío, como que los camareros no son los más simpáticos, pero no me quejo, porque el servicio pese a eso, es rápido y eficiente. ¿El precio? Te mueves entre 30-40 € por persona, pero lo vale. Ideal para una cena con amigos.
Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece La Primera? Pues, está clara: es cocina cántabra con un toque moderno, que lo hace todo más apetecible. Aquí, el mar y la tierra se dan la mano en cada plato. Con una mezcla de tradición y un par de guiños creativos, se ganan unos seguidores fieles, como yo, que ya no puedo dejar de recomendarlo. ¡No te lo pierdas, de verdad!
Cuál es la puntuación actual del restaurante La Primera
Así que, hablando de La Primera, ¿no? Este restaurante cántabro está en Gran Vía, 1, en pleno centro de Madrid. Te digo que si buscas un lugar con 5 estrellas, este es el sitio. El ambiente es súper cálido y acogedor, ideal para disfrutar de una cena tranquila. La música suave le añade a la vibra del lugar, y el servicio es exquisito, con el personal cuidando hasta el más mínimo detalle. Pillar un buen sitio en la zona de bar es todo un acierto. La carta, fiel al Grupo Cañadio, te ofrece clásicos que no puedes dejar pasar, como las rabas de Santander y las anchoas de Santoña. Y no te olvides de probar su extraordinaria tarta de queso. La comida está brutal.
Ahora, no todo es perfecto ahí. He escuchado que hay ciertos problemas que rompen un poco la magia. Como esa vez que un grupo se quejó de que el servicio fue pésimo. Les daba la sensación de estar siendo perseguidos por el personal, preguntando si ya habían terminado cuando apenas acababan de aterrizar en la mesa. Eso es un fastidio, la verdad. Y se nota que no están muy organizados con los turnos de comida. Una vez, trajeron todo blanco cuando habían pedido tinto, y termino la camarera haciendo gestos raros, lo que no se ve bien. Eso desluce la experiencia.
Y, por otro lado, la experiencia también puede ser algo genérica. En una ciudad como Madrid, donde la oferta es amplia y variada, hay quienes sienten que La Primera no destaca suficientemente. Hasta mencionan el tema de la selección de vinos, que se siente algo limitada. Y lo del límite de tiempo en las mesas tampoco ayuda si buscas relajarte y disfrutar de una buena cena. En fin, el tema de puntuaciones es complicado. Si sumas los puntos que han mencionado, parece que están en una montaña rusa. Pero, al final, tanto buenas como malas experiencias, la puntuación actual de La Primera parece estar en torno a un 3.5. ¡Así que ya sabes!
Qué distingue a La Primera de otros restaurantes en Madrid
La Primera en Gran Vía, 1 es un sitio que no te puedes perder si andas por Madrid. Con vistas chulísimas a la Gran Vía, comer ahí es una experiencia que te hace sentir que estás en el centro de todo. El ambiente es una mezcla entre locales con estilo y turistas que también buscan buen rollo. Cuando estuvimos, la comida nos dejó sorprendidos. Los huevos rotos estaban de locura, y el aceite que usaban tenía un sabor que te invitaba a mojar pan a lo loco. Además, pedimos pencas con langostinos que estaban brutales, y la pluma ibérica con salsa de setas fue un descubrimiento real. Todo esto y más por unos 50-60€ por persona, que la verdad, por lo que te dan, está bien.
El servicio es otro de los puntos fuertes. Desde que entras hasta que sales, el trato es de 10. Los camareros son super amables y saben lo que hacen, te recomiendan lo mejor sin que tengas que insistir. Nos decían que probáramos la tortilla de patatas, así que ya sabes, no te la puedes perder, está muy buena. El local es acogedor y te hace sentir que estás en un lugar especial.
Si te apetece un brunch en familia, es un buen plan aunque hay que hacer reserva. Eso sí, se notó que la tortilla podía estar un pelín salada y una de las tostadas nos llegó con un plástico en el medio. Pero, a pesar de esos pequeños fallos, el brownie y la tarta de zanahoria estaban para morirse. Lo que más destaca de La Primera es esa fusión de un ambiente elegante, un servicio impecable y el hecho de que te sorprendan con sabores que no esperas. La cercanía a la Gran Vía también le da un extra que otros sitios no tienen. Si buscas un lugar donde comer rico y disfrutar de un buen rato, definitivamente es La Primera.
Qué tipo de ambiente tiene La Primera
Ya te lo dije antes, pero La Primera en Gran Vía se está quedando atrás y no me hace gracia. 3 estrellas es lo que le daría, y eso que antes lo tenía en el top de mis favoritos. El servicio ha caído en picado, te lo aseguro. Cuando llegas, en vez de que te atiendan de inmediato, te mandan a una mesa diciendo que subas al piso de arriba. Y no hablemos del olor a amoníaco que te golpea nada más entrar, una experiencia que te deja un poco de mal cuerpo, aunque te vas acostumbrando.
Reservamos en uno de los salones con vistas a la Gran Vía, y honestamente, ese fue el único punto a favor de la visita, junto con la comida que, aunque está rica, se ha encarecido un montón. Los platos que debes probar son los buñuelos, la ensalada de foie y las croquetas de lacón. Pero, ojo, el cordero y el arroz negro son lo mejor. Vale, sí, los sabores son potentes, pero me encontré un hueso en el cordero y cuando lo mencioné, el coordinador ni se inmutó. Como si no le importara.
Pero mira, el ambiente no es mucho mejor. Es un restaurante bastante pretencioso y caro, con un montón de personal que, aunque parecen tener buenas intenciones, son lentos y despistados. Pedimos platos para compartir y, claro, ¡tienen que traerte las cosas en el orden más raro posible! Trajearon las croquetas, que estaban normalitas, y luego 30 minutos después, traen unos pimientos asados que no tienen nada del otro mundo. Uno espera que con el precio que pagas, la experiencia sea más fluida, pero no. ¡Ah! Y no olvides que el ambiente está lleno de turistas, así que es fácil que sientas que estás en una atracción más que en un restaurante.
En resumen, el ambiente en La Primera es un cóctel raro: hay mucho ruido, con un público algo inapropiado y un servicio que la lía más de lo que debería. Tienes un local bonito, pero la sensación de que todo es una fachada. Si te animas a visitarlo, ve por la comida, pero no esperes un servicio a la altura ni una experiencia que te deje boquiabierto.
La Primera ofrece platos tradicionales o innovadores
Ya te digo, La Primera en Gran Vía, 1, es un pedazo de sitio que no te puedes perder. Era el último del Grupo Cañadio que me faltaba por visitar y, ¡madre mía!, superó todas mis expectativas. Está en un lugar ideal, en la primera planta del edificio Grassy, y tiene unas vistas que te dejan flipando. Perfecto para disfrutar de una buena comida con buen rollo.
Y hablando del menú, sigue la línea del resto del grupo. ¡Las tortillas son una joya! Riquísimas, de las que te hacen querer más. Y las rabas, ¡uff!, no se quedan atrás. Un par de buñuelos de bacalao y la pluma ibérica son imperdibles. Para endulzar la experiencia, no olvides probar sus tartas: la de queso y la de limón son una locura. Pero lo que se lleva el premio mayor es la merluza de rula. He probado este plato en otros sitios del grupo, pero aquí, de verdad, está a otro nivel. Felices de haberlo encontrado.
Si estás pensando en ir, yo te recomiendo que te sientes en la barra. Ahorras un poco de tiempo y te metes en el rollo del bar. Un consejo: pide una porción de tortilla y una bebida, que por 4,5 euros tienes un clásico buenísimo. ¡Y no olvides que esta tortilla ha ganado el título de Mejor Tortilla de Patatas de España 2019 y 2020!
A lo que vamos... ¿La Primera ofrece platos tradicionales o innovadores? Yo diría que tienen el balance perfecto. Siguen la tradición cántabra con un toque moderno, así que sí, todo lo que pruebas te hace sentir que estás comiendo algo auténtico y a la vez bien presentado. En resumen, es un sitio para visitar y repetir sin duda.
Cómo se garantiza la calidad de los productos en La Primera
Mira, si estás buscando un lugar chido para comer en Madrid, La Primera en Gran Vía, 1 es el sitio. De verdad, el local es una pasada, está decorado de manera que te sientes cómodo desde que entras. La chica que te atiende en la puerta es un amor, te dirige al primer piso y ahí es donde empieza la buena onda. Las mesas están bien distribuidas, ni muy juntitas ni muy separadas, así que puedes disfrutar de tu cena sin sentirte como sardina enlatada. Y si te sientas en la parte con vistas, ¡prepárate para un show!
El servicio, por cierto, está bastante bien, le daría un 8. No te están metiendo presión para que pidas vino o termines rápido, lo que es de agradecer. La cocina está a la vista desde algunas mesas y, sin mentirte, tiene una pinta increíble. Ahora, hablemos de la comida, que es lo que más importa. El pincho de tortilla poco cuajado es un must. Aunque en mi caso estaba un pelín frío, el sabor estaba a otro nivel, un 10 sin dudarlo. La ensaladilla es otra joya, con mayonesa en su punto y unas patatas perfectas.
Por si fuera poco, la ensalada con jamón y trufa es una delicia, la presentación es de 10 también. Y ya la hamburguesa... sin palabras. La carne estaba como la pedí y se deshacía en la boca, un espectáculo total de sabor. No probé postre porque ya la copa de vino me dejó bien servido, y eso que el precio ronda los 40-50 € por persona.
En cuanto a cómo garantizan la calidad de lo que sirven, la clave está en los ingredientes frescos y de calidad que utilizan. No son baratos, ¡pero las cosas buenas nunca lo son! La tortilla y la tarta de queso son bien conocidas, y junto a las croquetas y la ensaladilla, demuestran que aquí saben lo que hacen. Así que ya sabes, si quieres comer rico en el centro, La Primera es el lugar al que tienes que ir. ¡Te lo cuento y me muero de ganas de volver!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Primera
No sé si ya te lo conté, pero La Primera en Gran Vía, 1, es EL sitio. Cinco estrellas de pura experiencia, de esas que no olvidás. Desde que llegamos, a pesar de que llegamos un poco tarde, nos hicieron un hueco rapidísimo. Eso ya habla de lo flexibles que son con las reservas. Y ojo, que aunque el pincho de tortilla no estaba en la carta, ¡deberías preguntar por él! Te digo que es de los mejores que he probado en Madrid. La textura y el sabor son brutales. No se lo pueden perder.
El ambiente es otro rollo. Siempre lleno y en movimiento, se nota que la gente va por algo bueno. Las veces que he estado, nunca necesité una reserva, pero no está demás hacerla si andas con poco tiempo o tienes una comida de negocio. Lo mejor de todo es que la atención es increíble. La camarera que nos atendió era súper amable y estaba siempre al tanto de lo que necesitábamos, como rellenar las copas y asegurarse de que todo estuviera bien. Servicio 10/10, sin duda.
Y la comida, ¡madre mía! Todo estaba buenísimo. Lo mejor es que te dejan combinar medias raciones de entrantes, así puedes probar un poco de todo. El bonito es espectacular y si no pruebas la tarta de queso de Cañadío, te estás perdiendo de algo muy grande. En total, el precio por persona ronda los 50-60 €, pero te digo que vale la pena cada euro.
Ahora, sobre si es necesario hacer reserva... La verdad, no siempre es indispensable, pero si vayas a ir en horas puntas o tienes planes ajustados, mejor asegurar la mesa. ¡Disfrutarás un montón!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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