
Si buscas un plan diferente, este miércoles pasado nos tiramos a probar el arroz de Calasparra en el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza, y fue todo un acierto. Este sitio está a la orilla del río, con una arquitectura brutal dentro de una cueva, así que el ambiente es espectacular, creas o no. Aquí puedes disfrutar de una rica comida mediterránea, desde unos caseros caracoles hasta un tierno pollo. Y, ojo con los postres: su tarta de queso y el tiramisú te van a dejar terminado. Además, tienen el premio Travellers' Choice en Tripadvisor por algo. Si quieres disfrutar en un lugar mágico y comer bien, ¡no dudes en ir!
Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
Página web
Horarios Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 10:00–19:00 |
| miércoles | 10:00–19:00 |
| jueves | 10:00–19:00 |
| viernes | 10:00–19:00 |
| sábado | 10:00–20:00 |
| domingo | 10:00–20:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
¡Tienes que conocer el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza en Calasparra! Imagínate comiendo unos arroces que son pura delicia. Estos platos son generosos, lo que significa que saldrás de allí más que satisfecho. Además, el sitio es amplio y cómodo, ideal para grupos de cualquier tamaño. Si vas con peques, no te preocupes, tienen platos para niños. La pechuga empanada está tan buena que podrías repetir hasta el infinito. ¿El precio? Entre 20-30€ por persona, ¡super asequible!
He estado allí y la experiencia fue de 10. Los aperitivos están de lujo, y cuando le pegas un bocado al arroz con conejo y caracoles, te juro que es casi un momento místico. Es el mejor arroz que he probado, tan rico como el de mi madre, ¡y eso es decir mucho! Por un precio de 30-40€, de verdad que no te decepcionará.
El ambiente es otro rollo, además está justo al lado del Santuario, y la terraza tiene unas vistas que quitan el hipo. Aunque a veces las reservas son en el segundo piso, pídelo con vistas y lo tendrán en cuenta. La comida es solo a la carta, pero todo lo que pidas te va a dejar flipando. Claro, hay algún plato como el calamar nacional que podría salirte un poco más caro (21€), pero vale la pena porque lo que sirven es calidad.
Por último, ¿qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante? Aquí encontrarás cocina mediterránea, con platos tradicionales y sabor auténtico. Desde arroces hasta tapas variadas, y siempre con un toque especial. La comida vegetariana también está presente, así que todos pueden disfrutar. ¡No olvides hacer tu reserva, porque este lugar se pone a tope! Al final, la experiencia fue brutal, y sin duda, volveré para seguir probando todo lo rico que tienen. ¡Tú también deberías!
Cuál es el plato destacado que se menciona en el artículo
Si te encuentras por la zona de Calasparra, el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es una parada obligatoria. 5 estrellas no es casualidad; es un sitio increíble para comer, ya sea porque estás de paso o porque tienes ganas de pasar un buen rato. Está justo enfrente del Santuario de la Virgen de la Esperanza, así que aprovecha y da un paseo por los alrededores, que son una maravilla. Pero, la joya de la corona es el restaurante. Tienen una terraza con vistas al río Segura que le da un toque especial.
Cuando llegues, no te olvides de probar el café asiático, que es un clásico por estas tierras. Te lo preparan de forma espectacular y el personal es un amor. Desde el primer momento, el camarero fue super amable, incluso se curró una mini clase sobre cómo hacerlo. Ahí es donde te das cuenta de que no solo tienen talento en la cocina, sino que también son gente con la que mola charlar.
Ya después de visitar el santuario, nos atiborramos de delicias. Los entrantes fueron un festival: croquetas de jamón y pollo con una salsa de piquillo que te deja sin palabras. También unas gambas al ajillo con gulas que estaban de muerte. Pero el plato fuerte sí que fue un empedrado de costillejas hecho con arroz de Calasparra que sencillamente te hace llorar de lo bueno que está. No le pide nada a otros templos del arroz como Casa Carmela en Valencia, así que hazte un favor y ¡encárgalo! Y para cerrar con broche de oro, nos hinchamos de pan de calatrava, que estaba entre los mejores que he probado, y mi mujer se enganchó a la tarta de la abuela.
Así que ya lo sabes, si buscas un lugar con buen rollo, comida increíble y un trato de 10, este sitio es un acierto seguro. Por si te lo preguntas, el plato destacado que tienes que probar sí o sí es el empedrado de costillejas. ¡Vas a flipar!
Dónde se ubica el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza
La verdad es que el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es una joya que no te puedes perder. Salimos encantadas de allí, y todo gracias a la comida buenísima y a la atención genial del camarero moreno, joven y con ese acento murciano que te hace sentir como en casa. Fuimos un martes al mediodía y, ojo, mejor hacer reserva porque puede llenarse. La experiencia fue redonda: comida, servicio y ambiente, ¡todo un 5 estrellas!
Imagina comer con el río Segura a tus pies, un sitio tan emotivo y precioso que hace que cada plato sepa aún mejor. Pedimos varias cosas, y nada defraudó, pero el solomillo y el arroz con pollo, ¡madre mía! Lo que no te puedes perder son los postres caseros, están insuperables. Todo eso sumado al buen rollo del camarero, Pedro (un saludo, tocallo), nos hizo sentir súper a gusto. Si no estuviera a 700 kilómetros, sería nuestro lugar de cabecera cada fin de semana.
Y no te preocupes si vas en grupo, este sitio se adapta a ti. Pueden recibir desde 1 persona hasta grupos de más de 9 sin problemas, y hay plazas de aparcamiento gratuitas. También es accesible para sillas de ruedas, así que, sin excusas. Así que ya sabes, si buscas un plan chulo en Calasparra, Murcia, el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza, en Paraje del Santuario, s/n, 30420, es tu mejor opción. ¡No te arrepentirás!
Qué hace especial la arquitectura del restaurante
Y mira, si buscas un lugar que tenga 5 estrellas y cumpla con todas las expectativas, el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es el sitio. Limpísimo y súper acogedor, ni te cuento lo bien que huele al entrar. La comida es otra cosa: de verdad que sorprende. Las raciones son generosísimas y están presentadas con un cuidado que te hace querer sacarles fotos. Y si eres como yo, que tengo mil alergias, no te preocupes porque el personal es amabilísimo. Se nota que tienen paciencia, me ayudaron a despejar todas mis dudas sobre los alérgenos en cada plato. Definitivamente, vuelvo a repetir.
Ahora, si lo que te apetece es un buen arroz, aquí lo hacen sabrosísimo. El servicio también se lleva otra 5 estrellas en ese sentido. Estuvimos un grupo de 3-4 personas, y salimos contentos sin sentir que nos robaron. Los precios son variados, por persona andas en el rango de 30-40 €. El ambiente es ideal para charrar, y el nivel de ruido es bajo, así que no hay problema de peleas por la conversación, ¡todo fluye!
Otro punto que no se puede pasar por alto es que, a pesar de que ha cambiado de gerencia, sigue siendo un lugar increíble. La comida es un 10 total, con todo bien cocido y presentado. Y si tienes suerte de que te toque Antonio como camarero, ya ganaste. Es muy servicial y se nota que le gusta lo que hace. Al final, nos salió todo muy bien de precio, genial vamos.
Ya para rematar, el lugar está al fondo del complejo, así que tienes un montón de plazas de aparcamiento gratuitas. Y no solo eso, el restaurante tiene dos plantas. La de arriba es un comedor enorme, pero no te sientes agobiado como en otros sitios. Además, hay una terraza cubierta que da al río, ¡perfecto para las vistas! Todo esto hace que sea un espacio acogedor y accesible para todos, incluyendo a los que van con sillas de ruedas. En resumen, todo bien pensado. ¡No olvides ponerte repelente para los mosquitos!
Qué tipo de ambiente se puede esperar al visitar el restaurante
Ya te dije que el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es una joya. 5 estrellas, en un lugar precioso que no te querrás perder. Estás rodeado de la naturaleza, con el río Segura al lado y esa vista impresionante del santuario, ¡espectacular! Después de dar un paseo por el lugar, lo que quieres es comida rica y aquí lo tienes todo. La paella está de muerte, pero las alcachofas rebozadas y el gallo Pedro con hueva son simplemente otro rollo.
El servicio es otro nivel, de verdad. Tuvimos a un camarero que se llama Pedro; el tío fue un crack, explicando cada plato y haciendo que la experiencia fuera genial, a pesar de que nuestros peques y el perro no paraban de ladrar. O sea, que si te vas con toda la familia y la mascota, ¡no te preocupes! La atención está garantizada.
Y alucina con los precios, que están bastante bien: entre 30-40 € por persona. Así que si te pones a compartir platos, sale hasta más barato. Comida de 10, servicio de 10, y ambiente de 10. Eso sí, mejor reserva antes de ir, porque se llena rápido. Aunque si no puedes, no te preocupes, hay sitio para aparcar sin problemas y ¡la experiencia vale la pena!
Cuando entres, lo que vas a notar es un ambiente súper acogedor. Imagina un lugar donde la naturaleza se mezcla con una buena comida y gente amable, y sin mucho ruido. Perfecto para disfrutar en familia, tomar algo y charlar entre amigos. La decoración es sencilla pero agradable, ideal para relajarte después de un buen día en el santuario. Nadie va a apresurarte, así que puedes sentarte, disfrutar de cada bocado y respirar ese aire fresco. La experiencia completa es una bomba, de verdad. ¡Vas a querer repetir!
Qué otras comidas mediterráneas se recomiendan en el restaurante
Y ya que estamos hablando del Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza, hay que decir que es un sitio que se lleva 5 estrellas sin dudar. Si quieres disfrutar de una paella de conejo con caracoles que te dejará sin palabras y unos entrantes que son una locura, este es tu lugar. Comimos 8 personas en su terraza, y hasta Pedro José, el camarero que nos atendió, se encargó de preparar un café asiático perfecto para rematar la jugada. De verdad que el precio es ajustado, entre 20-30 € por persona, ¡así que sin excusas!
Otro dato, esto no es solo un sitio bonito. La comida está hecha con cariño y se nota. La presentación de los platos es de lo mejor, y el servicio es rápido aunque había mucha gente. Todo llega caliente y a la vez, algo que se aprecia un montón. Nos advirtieron de la posible espera, pero no fue para tanto, todo fluyó genial. Si te gusta comer bien, que no te falten las cantidades, porque aquí las raciones son generosas. La relación calidad-precio es brutal, ¡así que totalmente recomendado!
Hablando de recomendaciones, no puedes estar allí y no probar las gambas al ajillo. De esas que se quedan grabadas en la memoria, además del arroz con marisco, que aunque éramos solo dos, la paellera llena no da problemas para que coman cuatro sin atascos. Y aunque no nos dio tiempo a probar los postres, prometen ser una delicia. Así que si te quedas con ganas, no dudes en volver; ¡el postre casero suena increíble!
Y no me olvido de lo más importante: el ambiente. El lugar está en un enclave espectacular de montaña, con buenas vistas en la terraza. A veces el servicio puede ser un poco lento por la gran cantidad de trabajo, pero son muy amables. Si el calor aprieta, puedes subir a la segunda planta, que está climatizada y muy cómoda. La paella de conejo sigue siendo un must, aunque el pulpo fue solo pasable. Pero, en general, si quieres disfrutar de comida mediterránea de calidad, este es el sitio ideal. ¡No te lo pierdas!
Cuáles son los postres más destacados que se mencionan
Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien, el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza es un buen plan. Tiene 4 estrellas y está al lado del río, ¡la ubicación es brutal! El lugar es amplísimo, tiene dos plantas y una terraza que es un sueño. La comida está rica en general, con unos arroces que flipas y platos combinados que te dejan satisfecho. Eso sí, ten en cuenta que los precios son un poco elevados, así que llévate unos 30-40 € por persona si quieres salir bien.
En cuanto al servicio, los camareros son muy atentos y rápidos, aunque hay veces que puede haber un poco de lío. Un par de usuarios mencionaron que en hora punta los chicos andan un poco agobiados y a veces se olvidan de traerte algo o te traen el plato equivocado. Pero en líneas generales, la comida y el ambiente son bastante buenos. Si quieres un entorno natural, aquí no hay problemas de aparcamiento ni aglomeraciones, lo que siempre se agradece.
Hablando de lo que comimos, las croquetas de jamón y pollo estaban crujientes y con una bechamel suave que te hace querer más, y no te olvides del calamar rebozado, ¡riquísimo! La paella de marisco también recibió buenas críticas. Y si eres de los que no se resisten a un postre, la tarta de Oreo y la tarta de queso mascarpone son las estrellas de la carta. Mete esas en tu lista porque están deliciosas.
Y ya para terminar, si te preguntas cuáles son los postres más destacados, pues te diría que atención a la tarta de Oreo y a la tarta de queso mascarpone. De verdad, no te las puedes perder. ¡A disfrutar, compas!
El Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza tiene premios o reconocimientos
Después de nuestra visita al Santuario Virgen de la Esperanza, no podíamos dejar pasar la oportunidad de probar la famosa paella que preparan ahí mismo. La paella de pollo con verduritas de la huerta murciana fue de matrícula. Te lo juro, ¡buenísima! Y si la acompañas con un vino de Jumilla, ya tienes un planazo. El trato del personal es súper familiar, siempre te hacen sentir como en casa. El precio también está bastante bien, entre 20 y 30 euros por persona por un festín como este. ¡Eso es un chollo!
Hicimos un grupo grandecito, más de 9 personas, y el ambiente fue increíble. La verdad, el entorno del restaurante no se queda atrás. Estás al lado del Río Segura, rodeado de naturaleza, y justo al lado del santuario. La paz que se siente allí es otra dimension, ideal para desconectar y disfrutar de buena comida. Lo que sí te diré es que si te da por pedir costillas o entrecot, no esperes mucho en cuanto a cantidad y calidad. La próxima me apunto la paella de nuevo, que es un clásico.
Y para rematar, la tarta de queso mascarpone y el arroz con leche son imprescindibles. Están de lujo, así que no te olvides de probarlos. Si vas con peques, genial, porque tienen un parque justo enfrente donde pueden jugar un rato. Además, hay aparcamiento gratuito y amplios accesos para sillas de ruedas, así que no hay excusas.
Ahora, sobre si el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza tiene premios o reconocimientos, la verdad es que no he visto nada oficial. Pero con lo que comentan los que han ido, enfocados en la calidad de su comida y el ambiente, seguro se ganan el cariño y el reconocimiento de los que los visitan, y eso vale oro hoy en día. ¡Así que ya sabes, no dudes en ir!
Qué premio ha recibido el restaurante en Tripadvisor
Así que ya te ha quedado claro que el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza en Calasparra es un sitio al que hay que pegarle una visita. En nuestra segunda vez allí, reservamos mesa a las 13:00 para las 14:30 y, a pesar de ser domingo y del mogollón de gente, la atención fue inmejorable. Nuestro camarero, Sergio, un crack, estuvo superamable y atento a todo lo que necesitábamos. Pedimos un plato de jamón con queso, un empedrado de bacalao y pimientos, junto con un pan de calatrava y dos cervezas, y nos salió todo por 54 €. El arroz estaba exquisito, al igual que el empedrado de costillejas que habíamos probado en la primera visita. No hay duda de que es muy recomendable.
El ambiente es otro de esos factores que te hace querer volver, especialmente si vas con niños. El sitio es amplio y ventilado, con un gran salón de comedor y varios aseos, así que no tendrás que preocuparte por hacer cola. Los postres caseros son un must, y la comida llega a su tiempo. La verdad es que se disfruta más cuando vas un viernes, sin las aglomeraciones de los fines de semana; el servicio es más detallista y cordial. Olvídate de este rollo de que los festivos son lo mejor, ¡un lujo comer aquí en un día normal!
Aunque no todo es perfecto, ya que en una visita anterior sí noté que la comida había bajado un poco. Aquel arroz con costillas llegó casi frío y un tanto soso. Es increíble que en Calasparra te den un arroz así. Parecía que los camareros estaban desbordados y, para colmo, las estimables berenjenas rebozadas ya no están en la carta. Eso sí, a pesar de todo, el servicio siempre se esfuerza, así que por eso no puedo darles la espalda.
Por cierto, entre las muchas valoraciones que recibe este lugar, ¡tiene una reputación de cinco estrellas en Tripadvisor! Eso dice mucho sobre lo que la gente realmente piensa de la comida y el servicio, así que si no has probado el arroz con bogavante que aseguran que es un espectáculo, ¡ya estás tardando!
Qué tipo de efectos produce el entorno del restaurante en la experiencia de los comensales
La verdad, la experiencia en el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza no fue lo que esperaba. Te cuento, fui un día de campo y todo iba bien hasta que llegó la cuenta. Ahí es donde empezó el jaleo. El rollo es que pagué en efectivo y, en vez de dejar que yo manejara la jugada, la camarera se llevó la pasta con otra chica. Cuando eso pasa, deberías asegurarte de que todo esté correcto al momento, ¿no crees? Te aseguro que di 140 euros por la cuenta, y ya había hecho compra en la tienda de recuerdos con cambio de un billete de 50.
Lo más frustrante fue que no querían revisar las cámaras, a pesar de que se lo pedí a la encargada. Ella pareció bienintencionada, pero, de verdad, me dejó con un mal sabor de boca. La lógica del mundo de la hostelería dice que cuando levantas el dinero, te aseguras de que esté todo en orden. Si hay confusiones, al menos pueden intentar solucionarlo en el momento, ¿sabes? A fin de cuentas la comida puede recular, pero el trato es lo que realmente cuenta.
Recuerdo que en este lugar siempre había disfrutado de una comida decente en mis vacaciones. Pero hoy, esa decepción fue un lastre. La camarera hizo su parte, al menos en lo que se refiere a servir, pero lo de la cuenta le restó todo el buen rollo. Hablando del ambiente, cuando la confianza se ve comprometida, eso afecta la experiencia de todos. La sensación de inseguridad al pagar puede hacer que tus platos favoritos se sientan amargos. Así que, en este caso, el entorno sí que se volvió un peso. La próxima vez me aseguraré de que cuenten todo en la mesa, porque no quiero que le pase a nadie más.
Es necesario hacer reserva para visitar el restaurante
Si estás pensando en comer en el Restaurante Santuario Virgen de la Esperanza de Calasparra, te cuento que la experiencia fue excelente. Le pusieron 5 estrellas y, la verdad, no es para menos. El arroz con conejo y caracoles que probé estaba de rechupete. Muy bien sazonado, nada salado y, como no lo hacen a la leña, se olvidaron del 'socarrat' que a veces arruina la fiesta. Empezamos con pulpo y calamares rebozados, que estaban también deliciosos. El ambiente era genial, con aire acondicionado a tope porque ese día el calor era insoportable. Las mesas estaban bien separadas, y todo lucía limpio y desinfectado. ¡Vaya gustazo!
Y no puedo dejar de mencionar a Antonio, nuestro camarero. Ese chico es un crack. Amable, atento y va al grano. Nos aconsejó los platos y estaba pendiente de nosotros en todo momento. Te siente como en casa, de verdad. Todo fue a pedir de boca, un verdadero placer.
Por otro lado, también hay opiniones más críticas. Un comensal se quejó de que no pudo pedir dos paellas distintas porque no había fuegos suficientes. Como profesional de la hostelería con experiencia, lo entendió, pero igual las cosas no siempre salen como uno espera. Pero bueno, al final, dejaron claro que volvieron a disfrutar de la atención y los platos, así que parece que se llevan una buena sensación.
Si te preguntas si hace falta reservar para comer ahí, lo mejor es preparar la jugada y hacerlo por si acaso. Con lo popular que se está poniendo y lo riquísimo que es todo, no querrás quedarte sin mesa. A finales de septiembre, ¡te verán por allí!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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