Mesón Willy

Mesón Willy

Si buscas un plan buenísimo en Águilas, no puedes dejar de probar Mesón Willy. Este sitio es un referente en la zona, donde la relación calidad/precio no tiene rival. La mezcla de cocina tradicional y fusión moderna te va a dejar flipando, así que no te pierdas sus patatas bravas, el tataki, las empanadillas argentinas y esa rica ensalada burrata. Además, el ambiente es acogedor y el servicio es de 10, perfecto para ir con la familia, una cita o con los colegas. ¡No te lo pienses más y ven a disfrutar!

Mesón Willy

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.141 Reseñas
Dirección: C. Ciclista Julián Hernández Zaragoza, 20, 30880 Águilas, Murcia
Teléfono: 627 93 07 54

Página web

facebook.com

Horarios Mesón Willy

DíaHora
lunes12:00–17:00, 20:00–23:00
martesCerrado
miércoles12:00–17:00, 20:00–23:00
jueves8:00–17:00, 20:00–23:00
viernes12:00–17:00, 20:00–23:00
sábado12:00–17:00, 20:00–23:00
domingo12:00–17:00, 20:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Willy

Dónde se encuentra Mesón Willy

¡Ey, colegas! Si aún no conocéis Mesón Willy, estáis perdiendo el tiempo. Este sitio está en C. Ciclista Julián Hernández Zaragoza, 20, 30880 Águilas, Murcia, y la verdad es que se lleva mis 5 estrellas.

El otro día, el 25 de julio, llamé a última hora porque quería cenar y, guiada por las reseñas, me atendieron de lujo. No solo me reservaron mesa, ¡sino que también me dejaron entrar con mi perra! Y ya sabéis que si hay perretes, todo sabe mejor. Pedí un par de cosas para picar: unas zamburiñas riquísimas, croquetas de gamba que estaban llenas de sabor, y un pincho de pulpo con patatas que me sorprendió. También probé giozas rellenas y michirones, ese guiso murciano de habas con chorizo que está para chuparse los dedos. De postre, la torrija me decepcionó un poco porque me gusta más jugosa, pero la cena fue un 10. Las camareras son súper amables, así que este sitio es recomendable 100%.

He vuelto varias veces, y siempre que llevo a gente, se quedan alucinados. Recientemente, vi que han variado la carta y, la verdad, ¡ha sido un acierto! La comida sigue a su nivel, 5 estrellas también en ambiente y servicio. Os lo juro, no vais a arrepentiros de visitar este lugar. Y si estáis de turismo, como yo, reservar es clave, porque siempre está lleno.

La calidad-precio está genial. Es de esos sitios donde das un bocado y ya te quieres quedar a vivir. Desde pulpo braseado hasta coulant de chocolate caliente, tienen un montón de tapas que te harán volver. Y si bien hay alguna crítica sobre el local, la comida y el servicio compensan cualquier detalle. Así que ya sabéis, si queréis pasarlo bien con buena comida y buen rollo, no dudéis en dar una vuelta por el Mesón Willy.

Qué hace que Mesón Willy sea un restaurante referente en Águilas

Así que, entramos en Mesón Willy y, la verdad, tenía unas expectativas altísimas. Había llamado para reservar y, para colmo, éramos la única mesa en el local. Pues, la vaina fue un poco decepcionante. Comí algo que sabía a descongelado, y los fritos estaban tan cargados de aceite que más bien parecían bombas de grasa. Los sabores, pues, bastante planos, sin chispa. La nota final: comida 2, servicio 1, ambiente 1. Lo único que rescaté fueron las zamburiñas a la plancha con piñones, que les daban un toque decente. Y el precio, unos 20-30 €, me pareció un poco excesivo considerando lo que recibimos.

Por otro lado, otras experiencias son muy diferentes. A algunos les ha encantado la comida en Mesón Willy, diciendo que el pulpo en tempura es una verdadera obra de arte. Sin embargo, no todo es perfecto; escucharon a niños corriendo por ahí y eso siempre es un poco molesto, más bien por los padres que por el local. A esto le sumamos un ambiente un poco caluroso, lo que resta una estrella. ¡Pero el servicio es un 10! Así que el precio subió a unos 30-40 € y, a pesar del bullicio, la gente se va feliz.

También hay quienes mencionan una paella que estaba en su punto, con el detalle de que las gambas venían peladas. Eso siempre es un win, ¿no? Aunque, ojo, un pelín de aceite de más en la paella no hace daño. Al final, el ambiente fue bastante acogedor y el servicio lo compensó todo. Aquellos que han estado apuntan que volverán sin dudarlo.

Otras opiniones destacan que todo estaba realmente bueno y original, con un servicio decente, aunque el ruido se puede controlar. Pero lo más impresionante es el trato que reciben quienes tienen restricciones alimentarias; una celiaca salió encantada porque hicieron un par de platos 'sin gluten' que estaban brutales. Las empanadillas argentinas y la torrija fueron su salvación. En cuanto al precio, andaba entre 20-30 € y eso para lo que ofrecen, es una ganga.

Entonces, ¿qué hace que Mesón Willy sea un referente en Águilas? La combinación de un buen servicio, adaptaciones para quienes tienen restricciones dietéticas y unos platos que, para muchos, brillan como el pulpo en tempura o las zamburiñas. Puede que la experiencia varíe, pero muchos se van contentos y eso cuenta.

Cuál es la relación calidad/precio en Mesón Willy

Así que después de haber escuchado tanto sobre Mesón Willy, decidimos lanzarnos y la verdad que nos encantó todo. Las valoraciones de Google no fallan. Comimos de tapeo y, ¡vaya raciones! Abundantes y con una relación calidad/precio que no tiene competencia. Y los postres, ¡madre mía! Todos estaban fabulosos. Si vuelvo por Águilas, este sitio está en la lista de paradas obligatorias.

La atención fue otra cosa que nos dejó impresionados. El personal tiene un rollo que te hace sentir como en casa. Nos pedimos de todo: desde pinchos de pulpo a la brasa hasta vieiras con piñones y cecina con cítricos, y cada plato era una joya. No sabía qué recomendar porque todo estaba de 10. Y aunque han quitado algún plato en la última visita, la relación calidad-precio sigue igual de buena. No os lo podéis perder, de verdad.

Una vez, fuimos a cenar y nos quedamos un poco dudando porque al principio tardaron en atendernos, pero nada. Cuando llegó la comida, nos olvidamos de todo. El canelón de rabo de toro es de otro mundo, y las croquetas con curry eran pura locura. La camarera, además, era un amor, súper atenta. Es un sitio al que definitivamente volveríamos sin pensarlo.

En verano, también probamos unos boquerones fritos y una albacoreta que nos recomendó el camarero. Todo estaba riquísimo y, otra vez, el precio era más que asequible. La calidad de la comida y del servicio, espectacular en todos los sentidos. Así que, para los que se preguntan: ¿Cuál es la relación calidad/precio en Mesón Willy? Simplificando: es increíble. Desde platos de raciones abundantes a unos precios que oscilan entre 20-60 euros por persona, siempre saldrás satisfecho y con ganas de más. ¡No lo dejéis pasar!

Qué tipo de cocina ofrece Mesón Willy

Siempre que pienso en Mesón Willy se me hace agua la boca. 5 estrellas, sin duda. Estuvimos en Águilas una semanita y no pudimos resistirnos a volver dos veces; la comida es una maravilla. Y yo, que soy celíaca, me sentí como en casa porque adaptaron todos los platos para mí. ¡Salí rodando, amigos! La torrija sin gluten que me recomendaron de postre... espectacular. Vamos, que recomiendo 100% este sitio; volveremos seguro.

La variedad de platos es otro nivel. Los noodles están súper sabrosos, y si no pruebas el queso Lucas para mojar en su salsa, te estás perdiendo la vida. El canelón es un amor, y la pluma ibérica que sirven está en su punto justo. Y no olvidemos el pastel de queso, que es un must. Hasta la ensalada estaba buena, ¡imagínate! Y la camarera Mónica es un verdadero amor, siempre atenta.

Además, la relación calidad-precio es de las mejores. Estuvimos con nuestra perrita y hasta le pusieron agua. El camarero Erik fue un crack, muy amable y nos guió bien en las elecciones y cantidades. ¡Y las empanadillas y zamburiñas a la plancha son una locura! Fuimos un grupo variado y todo, repito, TODO, estuvo a la altura.

El único 'pero' que le pondría es que el local podría actualizarse un poco; la comida está tan buena que merece un ambiente más moderno. Pero bueno, lo que importa es la comida, y en este sentido, el cheff nos asesoró genial con un menú degustación que probamos: bombas de carne, pan bao, y las empanadas argentinas, ¡espectaculares! Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece Mesón Willy? Una mezcla de cocina mediterránea e internacional, con un enfoque en platos bien elaborados y una atención al cliente que te hace sentir especial. ¡Así que ya sabes, no pierdas la oportunidad de ir!

Cuáles son algunos de los platos destacados que se pueden probar en Mesón Willy

El otro día fui a Mesón Willy y, la verdad, aluciné con la experiencia. La comida estaba para morirse, en serio, un 5 estrellas en sabor y atención. Nos atendieron de maravilla, el camarero un crack que sabía lo que hacía y estaba siempre pendiente. La relación calidad-precio es de lo mejor que he visto, así que no hay queja. La atmósfera era buena, aunque no es el centro del mundo, pero eso no importa; el trato y la comida compensan.

Pedimos de todo un poco: brioche de carne mechada, unos saquitos del chef, empanadillas argentinas y bombas. Todo estaba riquísimo, aunque tengo que decir que el brioche a 9€ me pareció un poco elevado. Pero vamos, por meter un pero, porque el resto estaba de lujo. En total, entre las dos personas, no se nos fue más de 30€. ¡Una ganga!

Y repito, la calidad y presentación de los platos es brutal. Para ser un mesón, la mezcla de lo tradicional con un toque moderno va de la mano. ¡Ah! A los peques también les gusta la comida, así que puedes llevar a toda la familia. Hay pescado fresco y bien hecho que se sale. Desde luego, si te animas a pasar por allí, no te puedes perder las guiozas de gambas con algas y las zamburiñas a la plancha. Son algunas de las joyas de la carta que no te dejarán indiferente. Así que ya sabes, no dudes en hacer una parada por Mesón Willy.

Qué son las patatas bravas y por qué son populares en este restaurante

Ya te conté de nuestras visitas al Mesón Willy, y la verdad es que vamos encantados. Esta es ya la segunda vez que aterrizamos ahí y, ¡vaya! Las zamburiñas tienen que ser lo mejor que han inventado. Espectaculares, realmente. La fritura de pescado y los postres estaban bien, pero podrían pulirse un poco más. Pero lo que realmente cuenta aquí es que la atención no falla, siempre están pendientes de ti. ¡Bien por ellos!

La primera vez que fuimos, tuvimos que dejar de lado nuestras expectativas porque el barrio a veces no te da mucha confianza, ¡pero todo lo contrario! La comida es excelente y sorprendente, con una carta que te deja con ganas de probar más. Por lo que me cuentan, puedes cenar sin que te duela el bolsillo, entre 10 y 20 euros por persona. ¡No es broma! El pulpo braseado y esas zamburiñas a la plancha son platos que ni se te deben olvidar. Si lanzas un Coulant de chocolate caliente al final, ya estás en la gloria.

Fuimos también con unos familiares que son de la zona y, claro, ellos ya sabían que el lugar era una joyita. Salimos todos flipando con la comida, variada y de calidad y a un precio más que asequible. De esos sitios donde te sientes como en casa, ¿sabes? Las empanadillas y las croquetas caseras hacen que valga la pena volver. Y el ambiente... ¡un 10!

Ahora, de lo que no todo el mundo habla son de las patatas bravas. Aquí, son un clásico que no te puedes perder. Son esas papas fritas bien crujientes, acompañadas de una salsa que te deja deseando más, y justo eso ha hecho que sean tan populares en el restaurante. La mezcla de sabores y la calidad del producto son lo que realmente las hace destacar. Así que si decides ir, ¡definitivamente pide unas para compartir! Te aseguro que no te decepcionarán.

Qué es el tataki y cómo lo sirven en Mesón Willy

Mira, si estás en Águilas y te apetece comer algo de calidad, el Mesón Willy es un must. Te lo digo sin rodeos, he ido varias veces y siempre he salido muy satisfecho. 5 estrellas, sin dudarlo. La cocina es tradicional pero con su toque moderno, y lo mejor es que los precios son más que razonables. Willy y su hermana son un encanto, siempre haciendo que te sientas como en casa.

Eso sí, no todo es perfecto. Probé las zamburiñas y, aunque no estaban mal, he comido mejores en otros lados. Pero no te dejes llevar solo por eso, que hay platos que son una pasada. El pulpo en tempura y el canelón de rabo de toro son para llorar de lo buenos que están. Además, sus postres son otro nivel, así que vale la pena guardarte un hueco para eso. La atención es super rápida y las camareras son un encanto, especialmente Cristina, que siempre está sonriendo y lista para ayudarte.

Por otra parte, hay quien ha tenido pegas, como ese comentario sobre el pulpo en tempura con mala pinta. Yo no puedo hablar mal de eso porque, de lo que he probado, no me ha decepcionado. Pero claro, cada uno tiene su gusto. A mí lo que me funciona son los timbales de gambas y las empanadas criollas, todo fresquísimo y con un sabor que se nota que lo han hecho con cariño.

Y para responder a lo que me preguntaste del tataki, en Mesón Willy lo preparan de una manera que te va a sorprender. Te lo sirven bien fresco, con un toque que resalta el sabor del pescado. Aunque tampoco te puedo dar más detalles, lo mejor es que vayas y lo pruebes por ti mismo. Ya verás que no te va a decepcionar. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y date una vuelta por ahí!

Se pueden encontrar empanadillas argentinas en la carta de Mesón Willy

La verdad, si no has ido a Mesón Willy en Águilas, te lo estás perdiendo. 5 estrellas se quedan cortas para lo que ofrecen. La comida es estupenda, con elaboraciones que te sorprenderán de verdad. Desde que probamos el queso con cebolla caramelizada, quedamos enganchados. Después de ese primer plato, no había vuelta atrás.

Y la atención, ¡madre mía! De 10. Los camareros son súper amables y siempre están pendientes de que no te falte de nada. Fuimos a comer y luego volvimos a cenar, con eso te lo digo todo. Con un precio entre 20 y 30 € por persona, no puedes pedir más. Es de esas experiencias que dejas con ganas de repetir.

En cuanto al ambiente, la verdad es que está bastante bien. Le pongo un 4 de nota. Arriba de las recomendaciones, tienes que probar la ensalada de queso de cabra, el coulant de chocolate caliente, la brocheta de pulpo y las guiosas de gambas con algas. Cada plato es un viaje directo al cielo.

Y ya para cerrar, si andas buscando empanadillas argentinas, lamentablemente no están en la carta de Mesón Willy. Pero, en serio, no te frustres; hay tantas otras maravillas en el menú que te van a hacer olvidar esa búsqueda. ¡Pásate y descúbrelas tú mismo!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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