Restaurante El Peque

Restaurante El Peque

Si buscas un lugar donde se sirva un arroz de conejo y caracoles de lujo, no puedes dejar de pasar por el Bar Restaurante El Peque en Plaza de Mahoya, 3. Aquí, el arroz llega en paellera, con menos de un dedo de altura, y está de muerte. El servicio es súper atento y la variedad de platos y aperitivos es amplia, todo a un precio que no rompe el banco. Es el sitio ideal para un aperitivo, almuerzo o comida en un entorno chulo, con un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. Vamos, que si quieres disfrutar de buena comida en Mahoya, El Peque es tu parada obligatoria.

Restaurante El Peque

Bar restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 1.331 Reseñas
Dirección: Pl. de Mahoya, 3, 30649 Mahoya, Murcia
Teléfono: 968 68 00 04

Página web

jimdofree.com

Horarios Restaurante El Peque

DíaHora
lunesCerrado
martes8:00–22:00
miércoles8:00–22:00
jueves8:00–22:00
viernes8:00–24:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante El Peque

Dónde se encuentra el Bar Restaurante El Peque

¡Oye, escúchame! Si estás buscando un buen plan para comer, el Bar Restaurante El Peque en Pl. de Mahoya, 3, 30649 Mahoya, Murcia es la opción. Este lugar tiene una puntuación de 4 estrellas y, te digo, se lo merecen. Fui un día que estaba petado porque había dos comuniones, pero el servicio fue de lujo, gracias a Ale y otro chaval que no recuerdo su nombre. El único pero fue que la cocina iba un poco lenta, pero claro, era de esperar con tanto jaleo.

Ahora, la comida... ¡Madre mía! El arroz con conejo y serranas estaba de locura. La carne a la brasa ni te cuento y los calamares, ¡hasta me atrevería a decir que eran de otro planeta! Los postres también estaban muy bien, y para rematar, nos invitaron a unos chupitos. Todo por un precio entre 20-30€ por persona. ¡Totalmente recomendado!

Aunque no todo fue perfecto. Una vez fui y llamé para reservar, pero cuando llegué no tenían nuestra mesa. El camarero parecía con pocas ganas de trabajar, y sólo se animó un poco cuando le pedimos la cuenta. La comida seguía buena, pero el pan no lo tocamos. Eso sí, el local tiene una terraza genial y un salón enorme para disfrutar. Y ojo, hay mucha plaza de aparcamiento, ¡gratuita y amplia!

En resumen, si tienes hambre y buscas un buen sitio, ya sabes dónde ir. El Peque es un bar-restaurante donde no te vas a quedar con el hambre, y que se llena, así que lo de reservar se vuelve imprescindible. Y recuerda, está en Mahoya, así que ponte las pilas y ve a petarlo. ¡Buen provecho!

Qué tipo de plato es famoso en El Peque

Ya te he contado un poco sobre El Peque, pero espera a escucharte lo que me pasó en la última visita. El restaurante está en Pl. de Mahoya, 3, en esa pedanía de Abanilla, y de verdad que tiene un rollo familiar que se siente en el aire. 4 estrellas le pongo porque la comida está de gran calidad, y cuando te sientas a la mesa, ya tienes ahí unas ensaladas que ni pediste. ¡Eso es un detalle! Pero, ojo, los precios son un poco caros, sobre todo en los postres, así que vete preparad@. Calcula entre 20-30 € por persona si quieres probar de todo. Dos días después, en Nochevieja, nos juntamos un montón y la cena fue increíble. Pedí un solomillo de cerdo que estaba en su punto.

La última vez que fui, el 15 de febrero, la cosa se puso aún mejor. Tuvimos una mesa llena de delicias: langostinos cocidos, surtidos ibéricos, quesos variados con pasas y dátiles... Un festín. Luego, de plato principal, elegí lubina a la espalda con base de verduras pochadas, ¡y estaba riquísima! Todo incluido, con postre, café y sidra, nos salía a unos 40 € por persona. Por cierto, los camareros son un encanto, mención especial para Mario, Pedro y Daniel. El servicio, la comida, todo perfecto.

Lo que más destaca en El Peque son los entremeses. Esos aperitivos van a marcar la diferencia en tu visita. Eso sí, prepárate para el ambiente, que puede ser un poco ruidoso. ¡Pero no te desanimes! Al final, hay un montón de plazas para aparcar, así que eso suma puntos. Si vas en grupo, sin problemas, es un sitio abierto para todos. Así que ya sabes, si te apetece buena comida en un sitio con historia y buen rollo familiar, El Peque es el sitio. ¡No lo dudes!

Cómo se sirve el arroz de conejo y caracoles

Y hablando de El Peque, ya sabes que es un clásico de Abanilla y que la pedanía querida es Mahoya, donde este bar- restaurante brilla con luz propia. Te cuento que hoy fui, ¡y menuda experiencia! Comida excepcional en la calle 26 de enero, al sol y con buena compañía. Aquí no se agobian, ya están dando la tercera vuelta a las mesas y eso siempre es buena señal. Si piensas en darle un bocado a algo rico, no dudes en pedir el calamar a la plancha y los champis, te aseguro que están de diez. Después, si te atreves, un arroz típico de aquí; hoy nosotros elegimos de verdura y bazalao y la verdad, no nos decepcionó.

Ahora, no todo es oro lo que reluce. He escuchado unos comentarios de quienes no están tan contentos. Uno decía que, aunque el trato de los camareros es simpaticón, pedir una masa de harina con dos trozos de longaniza y un par de rodajas de morcilla, al final, por 20€ es un poco pasarse, sobre todo con esas moscas dando vueltas porque no han limpiado. Eso sí es un buen “Hasta Nunca”, pena que no haya sido mi experiencia.

Por otro lado, hay gente que ha vivido el sueño en El Peque, como esa familia que celebró la comunión de su pequeño. Mil gracias a Nico, porque todo salió espectacular. La comida, el servicio, todo fue magnífico. Te lo dicen sin dudar, lo recomiendo a ojos cerrados. El arroz de conejo y caracoles se sirve típicamente al estilo de la zona, cocido a fuego lento con cariño, ¡y eso se nota en el sabor! No olvides que aquí tienes que disfrutar del embutido casero, la sepia a la plancha, y si tienes un diente dulce, el flan y la tarta de la abuela son un must. De verdad, que si andas por Mahoya, este es el sitio. Ah, y no te preocupes por el parking, ¡hay un montón de plazas libres y gratuitas justo al lado!

Cuál es la altura del arroz en la paellera

Mira, te cuento, el Restaurante El Peque en Mahoya es un verdadero hito. Fui a comer y, a pesar de no tener reserva y llegar a las 14:30, el sitio estaba lleno hasta la bandera. Pero, sorpresa, el trato fue una maravilla. Nuestro camarero, un chico calvete con barba que creo se llama Alex, se movió como pez en el agua entre las mesas y nos atendió fenomenal. La comida, la experiencia, todo en 5 estrellas. Así que, 100% recomendable para cuando quieras un buen plan.

La comida, sobre todo el arroz, fue un auténtico espectáculo. Un amigo mío probó el arroz con conejo y caracoles, y no podía parar de decir que era de rechupete. Además, estaba el tema de los entrantes que nos volaron la cabeza, y la relación calidad-precio está muy bien. Para que te hagas una idea, entre 30 y 40 euros por persona está tirado para lo que ofrecen. Ambiente chido y el ruido era moderado, así que perfecto para charlar con los amigos sin agobiarte.

Otra vez fui de paso por Abanilla y decidimos parar allí por las recomendaciones. Tuvimos suerte y nos sentamos rapidísimo, a pesar de que el lugar estaba a reventar. Nos trajeron de entrada una ensalada y un plato de embutido que estaba para comérselo todo. La paella de conejo y caracoles que pedimos necesitó un poco de tiempo, pero el servicio fue ágil y, aunque había que esperar, la comida tardó menos de lo esperado. La comida se puede clasificar en 4 estrellas, pero el servicio se llevó un 5.

Ahora, si eres de los que busca algo para comer al pasar, ten cuidado con los bocadillos, porque son un poco escasos. Pedimos unos y era como si te estuvieras comiendo el aire. 2 lonchas de queso y un filete finísimo, ¡ni para llevarte a la boca! La verdad es que les dimos varias oportunidades y nada, siempre caían poca cosa.

Y ahora, sobre esa pregunta del arroz en la paellera… me da que no lo midieron con regla, pero por lo que vi, ¡vaya alto que lo ponen ahí! Se nota que saben lo que hacen, así que ya sabes, a pedir esa paella que no te vas a arrepentir.

Cómo es el servicio en El Peque

Mira, hablemos de El Peque en la Pl. de Mahoya, 3, 30649 Mahoya, Murcia. Te cuento que no todo brilla en este bar-restaurante. La última vez que fui pedí una ensalada simple, y para mi sorpresa, los cogollos de lechuga parecían tener familia del campo, y ni modo de decir nada porque había un familiar del dueño presente. Así que, a tragarme el bicho y quedarme callado. No es que quisiera ser el aguafiestas, pero tampoco es plan de compartir la comida. Vamos, que por lo que ofrecen el precio está entre 10-20 € por persona y eso se refleja en el plato. Comida: 2, Servicio: 2, Ambiente: 2. En fin, no creo que vuelva.

Por otro lado, hay quienes tienen una experiencia totalmente distinta en El Peque. Es un típico bar de pueblo que parece de los que ya no quedan, y cuando vas con tus colegas, sales más que satisfecho. Si tuviera que ponerle nota sería un 3B: Bueno, Bonito, y Barato. En este caso, la comida se lleva un 5, servicio un 5 y ambiente un 5. ¿Te imaginas?

Y si no te lo crees, es que aquí puedes comer bien sin esos lujos que no vienen al caso, y todavía te queda dinero en el bolsillo que en estos tiempos es un lujo. Los camareros son pura buena onda, siempre con una sonrisa, y te tratan genial. Desde que llegas, ya tienes un aperitivo listo: embutidos, patatas, ensalada. Después pidieron unos champis a la plancha y sepia, y lo mejor fue que, aunque se les retrasó el arroz con conejo y caracoles, tuvieron el detallazo de dejarnos un plato de calamares a la romana mientras esperábamos. ¡Eso son detalles que se agradecen! Además, hasta puedes comprar lotería ahí mismo. Si buscas un sitio donde comer como antes y no salir con las manos vacías, este es tu lugar.

Así que sobre el servicio en El Peque, la verdad es que es súper simpático y eficiente. Siempre están dispuestos a ayudarte sin mala cara, y eso es un gran plus. La mezcla de todo esto es lo que lo hace especial.

Qué variedad de comida se puede encontrar en El Peque

Mira, te cuento, El Peque es ese bar de los de toda la vida que nunca falla. Está en Pl. de Mahoya y, aunque hay que hacer un poco de cola a veces, vale totalmente la pena porque la comida que sacan es una locura. Las tortilleras son ya legendarias, y si les pones embutidos o carne de cordero, has alcanzado el cielo, de verdad. Además, el personal que trabaja ahí es super amable y se nota que saben cómo ganarse a la clientela. Eso sí, la acústica del salón podría mejorar un poco, a veces puede ser un poco ruidoso, pero al final eso no importa tanto cuando la comida es tan buena.

La primera vez que fui, super excitado, me recomendaron picar algo en la barra mientras esperaba. Hice caso y no me arrepentí. El pan con tomatico y alioli estaba brutal, y los calamares a la andaluza se notaban frescos solo con verlos. Y lo que más me flipó fue la bandeja mixta de carne a la brasa. ¡Una locura! No solo la comida es top, sino que el camarero, Luis, es un crack, siempre en movimiento y con una sonrisa. Estamos deseando volver y llevar a toda nuestra gente para que lo prueben.

Por si fuera poco, el ambiente es acogedor, aunque si eres un poco tiquismiquis con el ruido, igual hay momentos que te saca un poco. Ah, y aparcar no es un drama, siempre hay…”plazas libres y estacionamiento gratuito distribuidas por ahí, así que sin estrés. Gente, si buscáis un lugar al que ir a disfrutar de un buen bocado o simplemente a echar un trago, El Peque es el sitio.

¿Y qué se puede comer ahí? Pues, ¡de todo! Desde las clásicas tortilleras, pasando por el arroz con conejo y caracoles, hasta esas delicias a la brasa que te dejan boquiabierto. Uno puede ir a comer, hacer aperitivo o simplemente relajarse en la terraza gigante. Sin dudas, un sitio que recomiendo de corazón.

Es El Peque un lugar adecuado para aperitivos

Así que estás pensando en El Peque, ¿eh? Bueno, mira, ayer fui a una boda y te digo que todo estuvo maravilloso, de verdad. Servicio de 10 y las raciones, riquísimas. Acierto total. Fueron cinco estrellas por todas partes. Si te animas a ir, ya te aviso que seguro que te sientes como un rey ahí.

Pero no todo es perfecto, mi gente. La otra vez que estuve, no os imagináis el ruido que había en el comedor. Un escándalo que te dejaba los tímpanos temblando. Comí dentro y, la verdad, ni de chiste vuelvo a repetir. Mis padres, que son mayores, estaban sufriendo más que yo. Parece que solo han puesto techo antisonido en los baños y dentro... nada. En la terraza se está a otro nivel, así que apúntalo si decides pasarte.

Ahora, hablando de precios, hay veces que puede tocarte la decepción, como a mí cuando me cobraron 42€ por unas migas bastante simples. La relación calidad-precio puede ser un lío en ciertas ocasiones. La comida estuvo bien, pero el precio estaba muy por encima del valor real. La verdad es que puede hacerte sentir un poco estafado, así que ojo con eso.

Pero si hay algo que destacar es que el sitio es bastante amplio y tienen espacio para que los peques corran y jueguen, además de que hay cientos de plazas de aparcamiento, así que te olvides del estrés de encontrar sitio. Y sí, el acceso para sillas de ruedas está de lujo, así que puedes ir con tranquilidad.

En cuanto a si El Peque es adecuado para aperitivos, la respuesta es un si decides quedarte en la terraza, pero dentro hay que pensarlo dos veces. La comida es rica, pero el ruido puede arruinar la experiencia. ¡Tú decides!

Se puede almorzar o comer en El Peque

El Peque es el lugar ideal si buscas un plan chido para tomarte una cerveza con amigos o disfrutar de un buen aperitivo. Está en la plaza de la iglesia de Mahoya, así que la ubicación no puede ser más céntrica. La gran terraza al aire libre te permite disfrutar del ambiente mientras te comes un brunch delicioso o simplemente te relajas con una gamba roja o unos calamares rebozados. Aquí la comida es de 5 estrellas y el ambiente también, así que no te lo puedes perder.

Además, por si te entra la tentación de probar más cosas, El Peque tiene una selección de platos que flipan. Desde el embutido casero hasta el famoso flan, hay algo para todos los gustos. Lo mejor es que los precios son súper asequibles, puedes comer con 10€ o menos y salir bien satisfecho. Y si tienes sed, no te preocupes: la caña está siempre fría y está lista para acompañar una buena ensalada mixta.

Aparte de ser un bar-restaurante, El Peque también tiene su mini administración de loterías, una tienda y hasta una carnicería al lado. Es como tener un mini centro comercial en un solo sitio. Y si te gusta el senderismo o barranquismo, es un buen punto para parar y recargar energías antes o después de la aventura por el desierto de Abanilla o el río Chicamo.

Así que, ¿se puede almorzar o comer en El Peque? ¡Claro que sí! Tienen de todo, desde aperitivos ligeros hasta platos más contundentes. Si buscas un buen sitio para comer sin complicaciones y disfrutar de la buena onda, ya sabes que aquí no te va a faltar de nada.

Cuál es la atmósfera del restaurante

Y bueno, si estás buscando un lugar donde comer bien y a buen precio, El Peque es el sitio que necesitas tener en tu lista. Aquí el ambiente es de pueblo, un lugar muy concurrido, y te aconsejo que reserves porque se llena en un plis. Su cocina tradicional es de las mejores, y con tanto movimiento, te aseguro que la calidad-precio es de 10. Te lo dice alguien que ha ido varias veces y no me arrepiento ni una.

Los arroces con caracoles y sus embutidos son una locura. Estoy hablando de comida casera, bien abundante y con sabor. La última vez que fui, pedí la sepia a la plancha y unos entremeses que estaban de rechupete, ¡me quedé a gusto! Si te gusta comer de verdad, prepárate a gastar entre 30 y 40€ por persona y saldrás rodando de allí.

Y no puedo dejar de mencionar el servicio, que es rapísimo y eficaz. Juan, uno de los camareros, es un crack, siempre atento y con una actitud que sorprende. La última vez que fui con un grupo de 12, todo llegó rápido y estaba riquísimo. La carne a la brasa está deliciosa, y si pides un pollo con ensalada, ya ni te cuento. Un sitio al que definitivamente vale la pena volver.

La atmósfera del restaurante es bastante relajada, aunque hay unos detalles que no sobran. Las mesas son un poco bajas, y en ocasiones puede haber alguna mosca rondando, lo que no le da la mejor impresión. Aún así, la comida está bien y la cantidad no decepciona. Eso sí, si te ofrecen el postre, piénsatelo; podría ser que estés esperando un rato. Pero entre las buenas vibras y el trato amable, es un sitio donde, al menos una vez, tienes que ir.

El Peque es un lugar accesible para todos los presupuestos

Hablando de El Peque, es un sitio que se lleva las 5 estrellas con todo merecimiento. Si eres amante de los embutidos y arroces, aquí estás en el lugar adecuado. La calidad de la comida es brutal. Además, no puedes dejar pasar la carne a la brasa, que es una auténtica maravilla. Cada bocado es como un abrazo, y eso no es exagerar. Yo fui y salí con muy buen sabor de boca, así que ya sabes, si buscas llenar el estómago con algo bueno, este es el sitio.

Y ni hablemos del ambiente y el servicio; todo de 5 estrellas también. Te tratan como si fueras de la familia, te hacen sentir cómodo y el lugar tiene una vibra muy buena. Es de esos sitios donde sí o sí te quedas a disfrutar. La atención es rápida y amigable, así que no esperas como si estuvieras en una tienda de Armas.

En cuanto a los platos, no te olvides de probar el embutido casero, las gachamigas que están para chuparse los dedos, y la tarta de la abuela que es un clásico. Ah, y la ensalada mixta para balancear un poco, ¿no? Todo está genial y se siente realmente casero. Tu estómago te lo agradecerá.

¿Y el dinero? Bueno, la verdad es que está bastante bien, porque puedes comer de todo rico por unos 10-20€ por persona. Así que sí, El Peque es un lugar accesible para todos los presupuestos. No hay excusa para no darse ese capricho, ¡venga, que te lo mereces!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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